Ética y Moral: Dos términos diferentes
Inés Emily Perea Huamancha
Tan antiguo como la misma humanidad es el interés por regular, mediante normas o códigos, las acciones concretas de los seres humanos; en todas las comunidades, en todos los pueblos, sociedades o culturas hay prescripciones y prohibiciones que definen su moral.
Junto al nacimiento de la filosofía apareció la necesidad de reflexionar sobre códigos o normas ya existentes, comparándolos o buscando su fundamento. Estos dos diferenciados niveles de actividad humana constituyen lo que conocemos hoy por moral y ética.
La moral es un conjunto de juicios relativos al bien y al mal, destinados a juzgar, orientar y dirigir la conducta de los humanos. Estos juicios se concretan en normas de comportamiento que, adquiridas por cada individuo, regulan sus actos, su práctica diaria.
Ahora bien, ni las normas o códigos morales se proclaman como el código de circulación, ni cada persona asume o incorpora automáticamente el conjunto de prescripciones y prohibiciones de su sociedad, ni cada sociedad o cultura formulan los mismos juicios sobre el bien y el mal. Es por todo eso que la moral a menudo es un conjunto de preguntas y respuestas sobre qué debemos hacer si queremos vivir una vida civilizada y con armonía social, es a decir, una vida no con imposiciones sino con libertad y responsabilidad.
Con el término moral solemos mencionar lo que tiene que ver con un conjunto de reglas referidas a la conducta o comportamiento de los hombres y que prescriben y codifican dicho comportamiento, así hablamos de un código moral.
La moral es la práctica de la ética. Moral significa el comportamiento de un individuo o de una sociedad en relación a determinado código. Recordemos el código del imperio incaico: Ama sua, ama llulla y ama kella.
El término moral nos dice también como hemos de comportarnos de manera que obrando de una determinada forma y según un determinado código moral vayamos moldeando una determinada personalidad o forma de ser a nuestra vida. Este comportamiento se compone de hábitos, actos y costumbres.
Según nuestras costumbres y comportamientos damos forma a nuestra vida y adquirimos nuestro particular modo de ser. Ese carácter o modo de ser de las personas se adquiere por medio de una serie de hábitos cotidianos.
La ética, en cambio, es una reflexión sobre la moral, es la teoría de la moral. La ética, como filosofía de la moral, se encuentra en un nivel diferente: se pregunta por qué consideramos válidos unos y no otros comportamientos; compara las pautas morales que tienen diferentes personas o sociedades buscando su fundamento y legitimación; investiga lo que es específico del comportamiento moral; enuncia principios generales o universales inspiradores de toda conducta; crea teorías que establezcan y justifiquen aquello por el que merece la pena vivir.
Antiguamente se consideraba que los dos términos eran equivalentes, pero hoy se considera que la moral designa un código de prescripciones o prohibiciones aceptado por un grupo social o establecido por un moralista. La palabra ética es una expresión más técnica dentro de la Filosofía y da lugar a un sistema de principios filosóficos que son la base de un código prescriptivo.
Terminaré expresando que la moral da pautas para la vida cotidiana. La ética es un estudio o reflexión sobre qué origina y justifica estas pautas. La ética y la moral, si bien es cierto son distintos, pero no por ello dejan de ser complementarias. Del mismo modo que teoría y práctica interaccionan, los principios éticos regulan el comportamiento moral, pero este comportamiento incide alterando los mismos principios.
A menudo manifiestan los expertos que los conflictos de normas morales que aparecen cuando tenemos que tomar decisiones son el motor que nos impulsa a una reflexión de nivel ético.
Junto al nacimiento de la filosofía apareció la necesidad de reflexionar sobre códigos o normas ya existentes, comparándolos o buscando su fundamento. Estos dos diferenciados niveles de actividad humana constituyen lo que conocemos hoy por moral y ética.
La moral es un conjunto de juicios relativos al bien y al mal, destinados a juzgar, orientar y dirigir la conducta de los humanos. Estos juicios se concretan en normas de comportamiento que, adquiridas por cada individuo, regulan sus actos, su práctica diaria.
Ahora bien, ni las normas o códigos morales se proclaman como el código de circulación, ni cada persona asume o incorpora automáticamente el conjunto de prescripciones y prohibiciones de su sociedad, ni cada sociedad o cultura formulan los mismos juicios sobre el bien y el mal. Es por todo eso que la moral a menudo es un conjunto de preguntas y respuestas sobre qué debemos hacer si queremos vivir una vida civilizada y con armonía social, es a decir, una vida no con imposiciones sino con libertad y responsabilidad.
Con el término moral solemos mencionar lo que tiene que ver con un conjunto de reglas referidas a la conducta o comportamiento de los hombres y que prescriben y codifican dicho comportamiento, así hablamos de un código moral.
La moral es la práctica de la ética. Moral significa el comportamiento de un individuo o de una sociedad en relación a determinado código. Recordemos el código del imperio incaico: Ama sua, ama llulla y ama kella.
El término moral nos dice también como hemos de comportarnos de manera que obrando de una determinada forma y según un determinado código moral vayamos moldeando una determinada personalidad o forma de ser a nuestra vida. Este comportamiento se compone de hábitos, actos y costumbres.
Según nuestras costumbres y comportamientos damos forma a nuestra vida y adquirimos nuestro particular modo de ser. Ese carácter o modo de ser de las personas se adquiere por medio de una serie de hábitos cotidianos.
La ética, en cambio, es una reflexión sobre la moral, es la teoría de la moral. La ética, como filosofía de la moral, se encuentra en un nivel diferente: se pregunta por qué consideramos válidos unos y no otros comportamientos; compara las pautas morales que tienen diferentes personas o sociedades buscando su fundamento y legitimación; investiga lo que es específico del comportamiento moral; enuncia principios generales o universales inspiradores de toda conducta; crea teorías que establezcan y justifiquen aquello por el que merece la pena vivir.
Antiguamente se consideraba que los dos términos eran equivalentes, pero hoy se considera que la moral designa un código de prescripciones o prohibiciones aceptado por un grupo social o establecido por un moralista. La palabra ética es una expresión más técnica dentro de la Filosofía y da lugar a un sistema de principios filosóficos que son la base de un código prescriptivo.
Terminaré expresando que la moral da pautas para la vida cotidiana. La ética es un estudio o reflexión sobre qué origina y justifica estas pautas. La ética y la moral, si bien es cierto son distintos, pero no por ello dejan de ser complementarias. Del mismo modo que teoría y práctica interaccionan, los principios éticos regulan el comportamiento moral, pero este comportamiento incide alterando los mismos principios.
A menudo manifiestan los expertos que los conflictos de normas morales que aparecen cuando tenemos que tomar decisiones son el motor que nos impulsa a una reflexión de nivel ético.
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